¡Adiós ojeras!: tres remedios caseros para combatirlas

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Cuántas de nosotras luchamos para combatir esas molestas ojeras, las cuales pueden ser causadas por muchos factores como el dormir poco, el estrés, algunos problemas de circulación hereditarios u hormonales, etc. Sea cual sea el motivo, es necesario que evalúes todas estas alternativas ya que es fundamental encontrar la raíz para tener éxito en combatirlas.

Pero mientras encuentras la causa real, te damos algunas opciones para declararles la guerra y empezar a despedirte de ellas. Aquí te dejamos tres de los mejores remedios caseros, completamente naturales, que te garantizarán la victoria:

  • Pepino: debido a sus propiedades antiinflamatorias y refrescantes reducen la apariencia de las ojeras. Colocar dos rodajas bien frías encima de los ojos ayudará a desinflamar la zona y a refrescar la piel.

  • Fresas: por sus propiedades antioxidantes y desinflamantes también ayudan bastante a reducir las ojeras. Solo hace falta preparar un puré con la pulpa, dejarla enfriar y colocarla en la zona afectada. Después de 15 minutos, notarás la diferencia.

  • Aceite de almendras: una maravilla ya que no solo se utiliza para las ojeras, si no también para el cabello, las pestañas y la piel ya que sus propiedades hidratantes aportan luz y vida a la zona con la que entra en contacto. Solo son necesarias unas gotas de aceite en las ojeras con suaves masajes circulares y no solo ayudará a reducirlas si no que también atenuará esas líneas de expresión que tanto se acentúan con este sol.

No lo dudes, invierte un poquito de tiempo y dedicación e inicia un cambio en esos circulitos que tanto te molestan en el espejo. Pon música o escoge algo divertido en Netflix y relájate mientras estas maravillas de la naturaleza hacen todo su trabajo.

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Soy Makeup Artist y comunicadora de la Universidad de Lima. Crecí viendo a las chicas ponerse bonitas frente al espejo en la peluquería de mamá. Jugaba a ser grande y arreglarme como ellas. Tengo una hija que amo con toda mi alma, un compañero que me impulsa y unos padres que me levantan.