Fashion speaks out: moda y política

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“No más muros entre nosotros”

“F*ck hate”

“No seremos silenciadas”

El New York Fashion Week se llevó a cabo la semana pasada en medio de una ola de frío en donde los prints de temporada fueron reemplazados por frases que van más allá de lo cool. Los ojos del mundo estaban puestos en las pasarelas; sin embargo, en esta edición el street style también jugó un papel bastante importante: celebrities, modelos, influencers y diseñadores transformaron sus outfits en carteles que expresaban su sentir más profundo.

¿Es sorpresivo que los diseñadores de moda se involucren en temas políticos? Por supuesto que no. Sin embargo, muy pocas veces se ha visto un fashion week con tantos happenings vinculados a política. La coyuntura mundial y la esencia de la moda, que no es más que la comunicación de identidad y auto-expresión, dispararon las voces de aquellos que rigen la tendencia y las conversaciones en el mundo. Es importante recordar que gran parte de la industria está conformada por minorías, lo que la ubica en el lado progresista de la política y por ello su natural oposición a la administración Trump y el conservadurismo que representa. A lo largo de la semana, se pudieron observar slogans en las colecciones de Public School, Prabal Gurung, Jonathan Simkhai, Christian Siriano, la campaña de la CFDA Planned ParenthoodCalvin Klein, Gypsy Sport y Jeremy Scott entre otros.

Bandanas #TiedTogether Tommy Hilfiger
Polos con frases feministas y pro inmigrantes de Prabal Gurung
Jeremy Scott call to action
Poema de empoderamiento femenino de Tracy Reese
“Fashion Stands With Planned Parenthood” Pins
“We Need Leaders” and “Make America New York” de Public School

Desde las apariciones de Hilary Clinton y Tiffany Trump hasta la campaña #IamAnInmigrant realizada por W Magazine (en donde se muestran a 81 personalidades del mundo de la moda afirmando que son inmigrantes), la industria dejó en claro que tiene una sola postura, sólida, unida y firme. Todo el malestar en estos rincones no ha surgido de la idea de recortes de impuestos, un gobierno más pequeño o la mejor manera de lidiar con el futuro de la seguridad social. Esto tampoco se debe a la derrota de la candidata preferida de editores y diseñadores. Esto es mucho más profundo, se trata de un grito de indignación, una declaración de guerra contra las medidas que un mercado multimillonario y poderoso considera injustas.

El sueño de la moda supone la identidad como algo en constante cambio, no rígido. Y es esta fijación por lo cambiante lo que ha llevado a la industria a una revolución interna y la erradicación de sus propios estereotipos, proponiendo en los últimos años la supresión de los límites entre lo masculino y lo femenino, la revolución del género como concepto, la apreciación del cuerpo en sus diferentes formas, la mezcla de high couture con fast fashion en editoriales, el respeto del medio ambiente, etc.

En este panorama de nuevos gobiernos de corte conservador, sea Trump en E.E.U.U. o la posibilidad de Le Pen en Francia, las posturas oficiales contra la diversidad se han vuelto rígidas e intolerantes. En esta mentalidad conservadora emergente, los musulmanes no se deberían ofender al ser llamados “islamista radical”, las personas transgénero no deberían quejarse por no tener acceso a baños de acuerdo a su identidad, y los derechos de las mujeres sobre su cuerpo son materia de Estado y no decisiones personales.

Por este tipo de pensamientos conservadores y, a veces, radicales, es que la industria ha respondido con todo su poder, utilizando la cobertura internacional y las diversas plataformas para hacer escuchar su voz. Así, la prestigiosa revista Business of Fashion inició la campaña #TiedTogether con el objetivo de “hacer una clara declaración de solidaridad, unidad e inclusión”. Esta utilizó bandanas blancas que se mostraron en la pasarela de Tommy Hilfiger y pasaron a los invitados de Calvin Klein. Prabal Gurung se unió a la causa enviando modelos por el runway usando camisetas que leían “el amor es la resistencia” y “más fuerte que el miedo”, mientras Siriano mostró en una camiseta “gente es gente”. Incluso Raf Simons, después de mostrar su colección, dijo a WWD: “No importa si llegas a diez personas o a cien mil, yo creo que si tienes una voz deberías usarla”.

Photo: Google

La moda es un mundo donde los geeks, raros y outsiders siempre han sido bienvenidos. Donde todos, desde inmigrantes como Oscar de la Renta e hijos de inmigrantes como Alexander Wang, pueden construir imperios. Una industria en donde se aplauden las diferencias, se aprecia lo desconocido y se derriban todos los muros y barreras sociales. Es una industria que desde hace mucho tiempo se ha levantado por causas benéficas, como su admirable y temprano accionar para concientizar y financiar la lucha contra el VIH/SIDA y la investigación del cáncer de mama. Hoy más que nunca, la moda grita y desfila hacia una batalla en donde la humanidad deberá mostrar su lado más humano para vencer el egoísmo económico que ha cegado a algunos de sus líderes.

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Ale . Bailo al ritmo del brillo, los colores y las texturas. También bailo al ritmo del estrés y la adrenalina. En el 2012 cambié los escenarios por los backstage de pasarelas, 4 desfiles en mi haber y muchos más por venir. Comunicadora de la de Lima y co-fundadora de The Crew.